mercredi 17 août 2016

Una epidemia planetaria

Las calles, como las redes sociales, se han visto inundadas por una marea de personas que se han armado con los “valores de la familia” y han salido a pelear directamente contra la aberración y la depravación que se pretenden implantar en los espacios dedicados a la educación. La responsable de esta afrenta que va en contra de toda lógica es una ministra (sí, una, fémina, ¡qué atrevimiento!) maricona. Muchos derramaron lágrimas de orgullo y muchos otros derramaron lágrimas de tristeza y vergüenza o por lo menos recordaron sus comidas pasadas al ser atacados por la violenta necesidad de vomitar. Los unos se fueron felices, de vuelta a casa, abrazando a sus hijos certificados “heterosexuales” y los otros, una vez limpiado el desastre provocado por el asco, resolvieron volcarse a las redes sociales, donde todo comenzó.