El día ha sido lento, los contratos y diciembre suelen ser una mezcla heterogénea. Las ofertas para conseguir una forma de ganarse la vida un poco más estable tampoco abundan. Supongo que de navidad, las empresas no piensan necesariamente en obtener nuevos empleados. La exagerada desesperanza y el infinito aburrimiento me han arrastrado hasta un café solitario que con seguridad cerrará durante la próxima hora. Yo y mi café discutimos sobre las improbables direcciones que puede tomar mi vida, de vez en cuando el movimiento de los dos empleados, una chica de mirada melancólica y un joven absorto en su trabajo, interrumpen sin grandes consecuencias mi retahíla ilusoria.
De vez en cuando la necesidad incontrolable de escribir se apodera de mí, este blog es el resultado de esos momentos. De lo romántico a lo político, un ejercicio literario y de opinión.
samedi 31 décembre 2016
Un café y un amor
Hace unos días, la descripción de un hermoso momento vía Twitter se hizo viral. Twitter se queda corto en palabras, se me antojó que valía la pena rellenar los espacios. Esta es mi reinterpretación de los hechos (que implica mi inclusión en los mismos).
El día ha sido lento, los contratos y diciembre suelen ser una mezcla heterogénea. Las ofertas para conseguir una forma de ganarse la vida un poco más estable tampoco abundan. Supongo que de navidad, las empresas no piensan necesariamente en obtener nuevos empleados. La exagerada desesperanza y el infinito aburrimiento me han arrastrado hasta un café solitario que con seguridad cerrará durante la próxima hora. Yo y mi café discutimos sobre las improbables direcciones que puede tomar mi vida, de vez en cuando el movimiento de los dos empleados, una chica de mirada melancólica y un joven absorto en su trabajo, interrumpen sin grandes consecuencias mi retahíla ilusoria.
El día ha sido lento, los contratos y diciembre suelen ser una mezcla heterogénea. Las ofertas para conseguir una forma de ganarse la vida un poco más estable tampoco abundan. Supongo que de navidad, las empresas no piensan necesariamente en obtener nuevos empleados. La exagerada desesperanza y el infinito aburrimiento me han arrastrado hasta un café solitario que con seguridad cerrará durante la próxima hora. Yo y mi café discutimos sobre las improbables direcciones que puede tomar mi vida, de vez en cuando el movimiento de los dos empleados, una chica de mirada melancólica y un joven absorto en su trabajo, interrumpen sin grandes consecuencias mi retahíla ilusoria.
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