Y dale con la lluviecita, ese irritante diluvio continuo, que los locales llaman crachin breton, aunque bueno, calificar cualquier cosa de Bretona, en Nantes, puede generar discusiones inacabables. En todo caso, esta lluvia es fina y ligera, como si alguien te escupiera a través de un colador por horas, casi una experiencia religiosa. No vengo a la universidad sino dos días a la semana y justo hoy esto, y bueno, “c'est la vie”. Sin embargo, creo que volveré a casa en cicla, no tengo ningún afán y Nantes tiene algo de mágico cuando se le recorre con simpleza y calma.
De vez en cuando la necesidad incontrolable de escribir se apodera de mí, este blog es el resultado de esos momentos. De lo romántico a lo político, un ejercicio literario y de opinión.
mercredi 18 mars 2015
dimanche 8 mars 2015
Una reflexión solitaria
Un amigo mexicano me pidió una reflexión sobre la soledad en el universo García Márquez, me salió esto:
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