Hace un par de años se me planteó esta pregunta en un examen de mi carrera universitaria. Tenía que escribir 400 palabras o así, me salió esto:
¿Quien no ha disfrutado de la adrenalina de las pequeñas delincuencias juveniles? ¿De hacer trampa en un examen? ¿Del sexo con los suegros en casa? Lo prohibido atrae, cautiva, intriga, y la mayoría de las veces, termina por convencer. La prohibición hace de las drogas algo fascinante, pero ademas las drogas son adictivas, así que pronto se vuelve algo necesario, y si alguien necesita lo que yo tengo, pues lo vendo. Así las cosas, la prohibición sirve para nada, nada y nada. Nada en lo social, nada en la salud y nada en lo comercial o económico.
Nada en lo social: los maléficos y monstruosos daños científicamente comprobados de las drogas son poco persuasivos para la juventud actual, desencantada, quizás inconscientemente, de su fácil y monótona realidad. Estudiar, trabajar, morir. He aquí el mantra moderno. Lo peor es que no es difícil de seguir, papa gobierno te da una beca, luego un stage (practica) para que te enganches un trabajo y te quedes allí hasta que no puedas producir, y te puedas ir a pudrirte a tu casa o a un ancianato hasta que la negra muerte toque tu puerta. Y...
Sufrir, reír, llorar, gritar, saltar, ¡vivir! ¿Eso donde entra? Pues por la nariz o por las venas y hasta por el culo (existen supositorios alucinógenos), veras elefantes rosas que se convertirán en gendarmes (policía francesa) y lo mejor, ¡no es fácil! Necesitas plata pa' comprarla, ir a algún oscuro rincón de la ciudad a buscarla, con el riesgo de que te maten, te violen, te arresten, resumen: toda una aventura. ¿Qué podemos hacer con nuestra realidad para que no nos antoje escaparnos de la misma?
Nada en la salud: la prohibición no evita las sobredosis, la adicción o todo lo que se pueda desprender del uso de narcóticos, es más, los adictos suelen ser judicializados como criminales, sin haber incurrido en algo más que la posesión. La prohibición no da autoestima y la noción de auto cuidado, la educación si. ¿Cuanto invertimos en el primero y cuanto en el segundo?
Nada en lo comercial o económico, si hay muchos que se aburren con la realidad por aquí, por allá hay otros tantos que viven sobre excitados. Hay quienes todos los días luchan por comida, salud o un techo. Que comen física mierda desde que nacieron y serian felices si tan solo pudieran estar tranquilos. El narcotráfico te ofrece mucho dinero a un riesgo considerable en corto tiempo. ¿Y si vivo hasta los 21, mato y vendo hasta hacer suficiente dinero pa' que mi familia viva por dos generaciones? Yo no fui a la escuela pero se lo que es un mártir, agarra la pistola y los gramos, vamos a hacer futuro. La prohibición valoriza la droga, la adicción mantiene el negocio, el riesgo no es peor que el de andar en la calle por tu barrio de mierda. ¿Que salidas podemos darle a los oprimidos para que puedan vivir y hacer parte de una sociedad que a diario se caga en ellos?
La prohibición no sirve para nada pero genera de todo. La violencia genera violencia, la sangre llama más sangre, yo no tengo todas las respuestas pero ¿ Habías tu pensado en esto?
¿Te gustó? Compártelo en redes sociales o dale "recomendar" (el pequeño botón de Google+ al final del texto) Gracias.
Aucun commentaire:
Enregistrer un commentaire