mercredi 17 août 2016

Una epidemia planetaria

Las calles, como las redes sociales, se han visto inundadas por una marea de personas que se han armado con los “valores de la familia” y han salido a pelear directamente contra la aberración y la depravación que se pretenden implantar en los espacios dedicados a la educación. La responsable de esta afrenta que va en contra de toda lógica es una ministra (sí, una, fémina, ¡qué atrevimiento!) maricona. Muchos derramaron lágrimas de orgullo y muchos otros derramaron lágrimas de tristeza y vergüenza o por lo menos recordaron sus comidas pasadas al ser atacados por la violenta necesidad de vomitar. Los unos se fueron felices, de vuelta a casa, abrazando a sus hijos certificados “heterosexuales” y los otros, una vez limpiado el desastre provocado por el asco, resolvieron volcarse a las redes sociales, donde todo comenzó.

samedi 19 mars 2016

Sumando justicieros o la justicia sumaria.


Muchas curiosidades se encuentra uno explorando las noticias del Facebook y otras redes sociales, en el rutinario homicidio del aburrimiento. Perritos de una ternura insoportable, innovaciones de futuros inmediatos, chismes alimento del pérfido y las infaltables discusiones atenienses. Todas, curiosidades reflejo de sociedades, del sentir y el vivir de la gente. Meses atrás, una tendencia pareció secuestrar por un momento mis noticias, una tendencia que provocó en mí una intensa preocupación: videos, artículos de prensa, fotos y mensajes, mostraban, describían y promovían el linchamiento, ensalzando el papel de juez que masas enfurecidas se atribuyen frente a criminales de poca monta.

mercredi 24 février 2016

Del Rhin y otros parajes.

“Cuando llegaron los Americanos se tomaron todas las casas que quedaban en pie. Bajo el calor del verano, sacaban sus torsos desnudos por la ventana y detrás de ellos bramaban los tocadiscos al ritmo de la música de su país. Así conocí y me enamoré del Jazz”. Así cuenta la abuela K. sus memorias de guerra y música. Todos los abuelos tienen historias fascinantes si se les presta oído y tiempo, pero los abuelos alemanes tienen un repertorio particular donde del dolor destellan chispas de increíble belleza. Así es este país, el lugar donde un pasado abominable y un presente ejemplar se chocan violentamente para dar forma a una sociedad que mira para adelante, quizás en exceso.

jeudi 5 novembre 2015

Un paradigma inaceptable

En tiempos en los que la nebulosa de mi inconsciente se tornó más oscura de lo recomendable, me encontré sentado en un sillón hablándole a una psicóloga. Rápidamente decidí que era una buena, puesto que terminamos hablando de algo completamente distinto a lo que motivó la consulta. Por ejercicio analítico y por no jugar con los límites de la locura, seguí viéndola durante unos buenos cinco meses o así. Hablamos de mucho y callamos de poco, aprendí varias cosas de mí mismo, confirme otras y descarte un montón de mentiras auto-impuestas. Y cuando sentí que estaba volviendo a ser demasiado normal para justificar el hueco económico que mi deseo de cordura dejaba, le di las gracias y procedí a vivir acallando demonios, siempre alerta a la siguiente tormenta, siempre dispuesto a volver, atemorizado, a la oficina donde los dolores se vuelven interesantes temas de análisis.

vendredi 17 avril 2015

La noche de los lapices

Este mes de abril tiene un par de tragedias humanas que no debemos dejar pasar al olvido: el 2 de abril, los estudiantes de la universidad de Garissa se despertaron al aterrador ritmo regular de los disparos de fusil; como pudieron, salieron a correr por el campus y los más lograron huir del lugar con angustia en los huesos pero con las carnes intactas. 147 de entre ellos no lograrían la hazaña y caerían bajo las balas de, al menos, cuatro extremistas pertenecientes al grupo de desquiciados, llamado al-Shabab. Hoy hace un año y un día, 276 niñas eran sacadas de sus aulas, de su escuela, para ser montadas en camiones y llevadas a quién sabe qué rincón de la selva, para ser vendidas, esclavizadas y violadas hasta que su alma no pueda más guardar como receptáculo el putrefacto manojo de carnes que es su cuerpo, corrompido y maltratado por la demencia colectiva que sufren los hombres del grupo Boko Haram.

mercredi 18 mars 2015

Un día a la nantesa.

Y dale con la lluviecita, ese irritante diluvio continuo, que los locales llaman crachin breton, aunque bueno, calificar cualquier cosa de Bretona, en Nantes, puede generar discusiones inacabables. En todo caso, esta lluvia es fina y ligera, como si alguien te escupiera a través de un colador por horas, casi una experiencia religiosa. No vengo a la universidad sino dos días a la semana y justo hoy esto, y bueno, “c'est la vie”. Sin embargo, creo que volveré a casa en cicla, no tengo ningún afán y Nantes tiene algo de mágico cuando se le recorre con simpleza y calma.

dimanche 8 mars 2015

Una reflexión solitaria

Un amigo mexicano me pidió una reflexión sobre la soledad en el universo García Márquez, me salió esto:

El otro día, andaba perdiendo el tiempo en Facebook y me topé con un vídeo de una canción al estilo “we are the world”, con un ramillete de todos los artistas colombianos conocidos cantando por la paz. El asunto tiene un tinte muy gringo y está financiado por el gobierno de turno y su campaña #soycapaz (no que yo esté contra la campaña) pero tiene un sonido como sabroso. Entre la letra de la canción me llamó la atención la frase “ya pasamos cien años de soledad”. Como quien dice, ya es suficiente de esta guerra sin sentido, de esta carnicería entre iguales, de este desamor infinito. Y entonces me di cuenta que la frase resume bien la actualidad colombiana porque, en definitiva, el concepto de soledad en el universo García Márquez (ese de Macondo) define bien el dolor colombiano y nos es un lenguaje tan natural como la salsa o el fútbol.